sábado, agosto 11, 2007

"Si no oigo mi corazón"

Hace un tiempo atrás, vi en la televisión, una novela con una mezcla bastante especial, bueno, vendría siendo como todas pero esta era distinta. Se trataba de unos motoqueros, que vivían de la velocidad y no le trabajan un día a nadie. La protagonista, una joven muy atractiva, delgada, y de familia adinerada tenia un novio por así decirlo “vago”. Dentro de esa libertad que la caracterizaba, mantenía una especial relación con su padre. No la típica en la que la hija es solo la niñita de papá, en realidad algo de eso tenía. En este caso, era su padre el único que la comprendía, y la hacia reflexionar acerca de la vida de una manera filosófica sin conceptos extraños sino tomados de su propia experiencia. Ese hombre, era como esos libros que se encuentran en tiendas viejas, con su cuerpo maltrecho y con sus hojas coloridas como el té en una taza. Esos que no llaman la atención de nadie porque su vida de libro se convirtió en una espera de aquel indicado para acariciar sus hojas, y embellecer su vida con el contenido. Este hombre, sin lugar a dudas era muy especial, de esos seres humanos que se ven cada 20, 100 o mil años.
Por desgracia, tanta felicidad no podía mantenerse toda su vida. El padre tuvo un accidente, no recuerdo si fue en auto, limosina, avión (este último cabe como posibilidad en el tipo de novelas con personajes adinerados). Murió, ese fue su final, la hija, después de ocurrida semejante desgracia, habiendo desaparecido de la faz de la tierra el único sustento no solo de plata también emocional que tenia, se derrumbo en un mar de lágrimas. Comenzó todo un espectáculo de quien se quedaba con la plata. Pero lo que me gusto de esta novela, y por este motivo seguí su sintonía, fue que ella no se preocupo por el dinero, independiente que la dejaran en la calle, no importaba, había perdido lo que mas amaba en la vida y lo único que le mostraba lo hermosa que era la vida en este mundo lleno de sufrimiento.
Cuando su padre murió, empezó a observar su vida, la vida de otra forma. Cada cosa que veía le provocaba una especie de lapsus en donde quedaba suspendida en el aire, inspirándose y sintiendo solo el dolor que le machacaba el pecho.
He aquí lo más bello de esto, en su corazón, en todo su cuerpo, sentía que su padre estaba aun allí, estaba con ella, y que no la iba dejar nunca. En su corazón su padre aun seguía vivo, a pesar de lo que otros decían, por supuesto, lo contrario, hasta su agraciado novio.

Fue tan especial ver como algo que parecía tan incoherente o incluso demente, tan instintivo le dio la razón, se mostró la verdad.
La joven comenzó a buscar a su padre, en algún lugar, en su moto, viajaba solo guiándose con el mapa de su corazón, no confió en su pensamiento ni en el ajeno, no aceptaba que su padre estuviera muerto aunque lo intentaba. Una voz, un calor en su pecho la llevaba a tomar su moto y escapar casi compulsivamente en búsqueda de su querido padre.
De todo esto, un día, dio con un pueblo, que no se encontraba en ningún mapa, se llamaba “El Tambo”. Pueblo tranquilo, lleno de paz, con preciosos colores en las casas, flores y árboles por todos lados.
Ella muy impresionada, comenzó a recorrer el pueblo hasta que encontró a una adivina, que tomo su mano y le dijo todo lo que estaba pasando por ella, le hablo de un dolor, el de no aceptar algo que se había perdido. Lo que vino a estropear aun mas a la joven fue que la adivina le dijo que confié en su corazón, que el, era el único que la llevaría a encontrar lo que perdió, a encontrar eso que tanto amaba. Que no vería con sus ojos, ni pensaría a donde ir, solo se guiaría por sus latidos.

En este pueblo repentinamente, había aparecido otro personaje, un hombre, un loco. Un hombre tan inocente como jamás en mi vida había visto. Era un loco, así lo veía la gente, pero un loco sabio, leía el tarot solo guiándose por el ojo no corrompido. Podía ver lo que le iba suceder a la gente, intentaba ayudarlos con lo que sabia para intentar evitar la desgracia, y lo mas importante, les decía que el destino no estaba escrito y que cada persona escribe su destino en el libro de la vida, por lo tanto, los sucesos que supuestamente estaban por ocurrir, podían remediarse.
Pero este loco sabio, siempre viajaba por otra dimensión, había perdido la razón, pero algo de su corazón le causaba dolor y lloraba en las esquinas cuando eso sucedía. Amaba a los animales, a todo ser que se le cruzara por enfrente.
Eso me hacia pensar que a pesar de haber caído en la “locura”, ya no ser un hombre de supuesta razón, algo lo hacia mas dueño de si mismo, mas verdadero que la verdad, algo que la razón jamás va superar. La esencia, el amor puro, lo único que nos guía cuando perdemos el hilo. El corazón.
Este personaje, llamado “Tambito”, se había convertido en el personaje mas querido del pueblo, ya que su presencia había provocado enormes cambios en las personas. Tambito fue como esa luz que nos ilumina cuando caemos en ese agujero tremendamente oscuro que nos hace tropezar.
Ese hombre, ese loco, quedo tan metido en mí como en los personajes de ese pueblo. Me hizo pensar en mi, en mi razón y lo que considero sin razón.
La joven que viajaba de pueblo en pueblo, buscando algo que su razón no consideraba coherente, al final encontró lo que buscaba. Ese loco, ese ermitaño, “El Tambito”, era su padre. Había sobrevivido del accidente que lo despojo de su identidad, de su vida, de su razón.
Cuando ambos se miraron a los ojos, dos sujetos envueltos en la supuesta locura de sentir algo que no debían, se sumergieron en la sin razón de la verdad, se encontraron. Todos los esfuerzos habían valido la pena, todo el dolor, todo lo malo que había dañado sus bellas almas, cobro sentido en un momento, en una mirada, en un abrazo.
“El Tambito” murió en los brazos de lo que era su dolor. Nunca se habían amado tanto como en ese momento y nunca se volvieron a separar, porque cada uno vivía en el interior del otro, sus corazones se pertenecían, ahora, mañana y siempre.
Puedo decir que esa novela fue la única que he visto y veré de verdad. Ni siquiera tuve que pensarlo, solo me deje llevar por algo en mi interior que permitió que viera tan bella obra de arte.

Por este motivo, decidí escribir de qué se trato esa historia. Porque hasta los días de hoy me hace derramar lágrimas al escuchar la hermosa canción que acompañaba ese amor tan especial. Creo que la única esperanza que tengo en este momento, es que mi corazón va ser el que me va salvar de mi propio dolor, que alguna vez me reconciliare con mi experiencia, y que volveré amar lo que alguna vez ame. En este momento agradezco que la vida me haya permitido conocer personas como el “Tambito”, porque son lo único que permite que me mantenga en pie. Gracias a mis hermanitos, a mis padres, a mi amigo, a ciertas damiselas que se cruzan en mi camino, a aquellos que están descansando en paz y aun viven en mí. Son todas estas personas las que no me permiten cortar mis raíces de esta tierra. Gracias por existir en mí.

Esta es la canción más bella que he escuchado y que inspiró estas letras. Espero que se animen a escucharla, solo para compartir en parte lo que me provoca.

Si no oigo a mi corazón (Pedro Aznar)

Ah, cuanto tiempo perdido en pensar
que la vida se puede explicar
Con veneno intenté curación
¿por qué confié en mi razón?
Ya en un mar de palabras me ahogué
y fue en vano quererlas creer
Pero al fin el castillo cayó
y adentro sólo estoy yo
Vos ya sabías que todo es parcial
que no hay mapa que enseñe a viajarq
ue es el alma quien debe cantar
Que sólo un tonto se pone a correr
cuando la lluvia le besa los pies
Sirve el tiempo su mismo licor
que cada año acelera el temor
que en mi copa se amargue el sabor
si no oigo a mi corazón.


sábado, agosto 04, 2007

Qué se muera el amor...

Qué se muera el amor, que se acabe para siempre, que se vaya de estos campos, que se vaya a cualquier parte que no sea mi almohada.
Qué se muera el amor, que se parta en millón, que no quedé nada de él, en ninguna avenida, en ningún banquillo, en ninguna flor, en ningún niño, en ningún cielo, ni en mis manos, ni en las tuyas. Qué se muera, ¡si! porque me molesta, ya no tolero sus obscenos berrinches de encuentros por casualidad que abusan de mi paciencia y el poco tiempo que pretendo vivir.
Qué se muera y que no quede ningún registro de él. Quiero que se largue, que se lleve esta maldita enfermedad que me quita el sueño, debilita mis pulmones y me provoca nauseas.
No me importa convertirme en piedra, ya no quiero sentir mas este amor que me insulta cada vez que puede.
Es tan indecente como violento, se entromete donde no debe, donde jamás tuvo que florecer un sentimiento. Ahora no puedo caminar tranquila por ningún camino, ni por mis avenidas preferidas. No puedo suspirar cuando veo la tarde caer, ni cuando la Luna me saluda con humor. No puedo verme feliz, ni ver a otros sonreír, me alimento de la Nada, y siento en mi interior como las lágrimas oxidan todo lo que alguna vez pudo funcionar bien.
No me importa si otros hablan de amor, lloran de amor, se burlan de amor, me persiguen de amor, solo quiero que la paz se lleve estos huesos y construya un columpio con ellos.
Qué se muera el amor, que perezcan sus Ángeles, que se quemen sus alas, que se condene su mediocre intención.
Como se puede llegar a decir las palabras más horriblemente dulces y exquisitamente amables cuando ese que se llama Amor se aparece por aquí.
¡Si!, quiero que se muera, y que en sus momentos finales me diga todo lo que quise saber, que me recuerde todas las veces que lo tuve que ver, todas las veces que dormí con los ojos adoloridos tanto llorar por él. Quiero que me mire a los ojos para que jamás deje de mirar a mi amor, que sacrifique su existencia para devolverme la fe , para que este corazón que tengo entre mis manos, recuperé su color, para que pueda sentirlo en mi pecho otra vez.
Que se muera el amor para que pueda vivir yo. Que se muera porque es lo que mas odio en esta vida. Lo que mas odio de odiar al Amor es lo mucho que lo amo. Esa es la única opción, ¿o te mueres tú o yo me arranco los sesos con un tenedor? porque no puedo pretender olvido, ni a la imitación. No quiero otro, ni lo quiero a él, quiero que se muera junto con el Amor, porque los dos me engañaron, ambos planearon esto para hacer de mis últimos momentos una burla. Se burlan de mi vida, se burlan de lo poco que puedo sonreír, se burlan de mis ojos, de su brillo y de la maldita sensibilidad que tanto detesto. Me provocan y mi reacción es tan penosa que podría compararse con arrancarse la piel a pedazos.
Lo único que espero es que después de leer este mensaje hayas desaparecido de mi vista, tú olor, tú sonido extraño se hayan largado con sus maletitas viejas, no quiero nada tuyo en mi pieza, ni en mi tórax, ¡Entendiste!
Supongo que ya quedó todo claro, en mi reino, ya no se vive amor, por que el Amor acaba de morir.
(Nunca)

El N° indefinido.......

El aire espeso cubría suavemente la visión perturbada de su mirada. Rostros geométricamente armoniosos recorrían las calles en un día lluvioso.
Finalmente decidió descansar. Cansada, sin tener en que pensar, se detuvo, decidió poner en marcha su mecanismo de racionalización automática. Ante sus pupilas se recrearon momentos celestes, con sabor a canela con color de miel.
Pensó en aquel caballero, una dulce criatura prisionera de las reglas mundanas, antipecado, sobreestimado. Un hombre poco común, dulce pero torpe, pasivo pero psicópata.
Esa coraza de serenidad engañaba perfectamente a los demás, aun. Sin duda era un buen actor, solo yo entendía (entiendo) los acertijos de su cuerpo. Inhibir la agresión y minimizarla a polvo de piedras, en un silencio lapidoso que arrollaba a sus enemigos.
Frente a mi, en estos momentos breves le respondo a sus comentarios corporales; no escucho palabras, no existe el lenguaje. Solo el de tú piel, tú sangre, circulando por esas venas que suspiran en mi oreja. ¡Que bueno que no hay palabras, descomponen estos momentos!
Hoy, no puedo mirarte, no puedo sentir por piedad. Aunque esa mirada tuya cada vez que nos crucemos se torne mas fatal, no la pensaré, y creeré que es solo un espejismo, una reacción de esta fiebre interminable que me hace alucinar a cada momento con tu cabello rizado y tus ojos de verdad.

Desilusión, es lo único que tengo entre mis huesos. En un momento sin sentido, sin valor ni inspiración.

miércoles, agosto 01, 2007

27/07/2007

Creo que en estas situaciones el pensamiento no existe y se aloja en cualquier parte menos en la cabeza. Solo experimento sentimientos, principalmente penosos, melancólicos, de soledad. Se aparecen fantasmas con identidad que revelan ante mí las experiencias que más satisfacción me han causado.
El tiempo se ha llevado todo aquello que por un momento puede significar cariño. El maldito tiempo me ha despojado de lo más confortable.
Talvez no es el tiempo, talvez es la vida, talvez soy yo, talvez es talvez…lo que sea pero es una estupidez.

Cada vez que avanzo, crezco y me desvanezco. Arriesgarse a vivir es someterse irremediablemente a la muerte, es pretender satisfacción por segundos y destrucción como resultado.
Pienso, siento, detesto que ese “pretender” se revele clausurado, limitado, controlado, como yo.
Revelarse, destruir, crear, tocar, ¿Qué hacer? ¿Vivir para morir con cada suspiro, con cada sueño, con cada amor? ¡Que estupidez! Porqué debería someterme a semejante regla. Lamentablemente nosé si es una regla del hombre o simplemente es parte de la naturaleza y de sus sabios procesos caóticos estructurados.

Si derramara lágrimas de sangre, o talvez pedazos de clavos oxidados podría sentir ese dolor y convertirlo en placer…una costumbre masoquista de la angustia, hacerla cuerpo, convertirla en dolor, dolor material, visible, con marcas, o talvez pastel.

Para no olvidar, debe doler. Para que las experiencias queden grabadas en el cuerpo deben doler, sangrar y cicatrizar como cuando marque en el pino centenario del campo de mis abuelos, mis iniciales. Hasta la fecha aun sigo castigándome con un vergajo que lleva escrito como mensaje de advertencia “Mediocridad humana”, ¡Qué vergüenza! Pensar que he lastimado de la misma manera cuerpos con lágrimas, y aun no se actúa.
En realidad puedo decir que bien poco me interesa si he lastimado, ya que la única manera de llegar a ese limite (no es mi limite) es bajo provocación grosera (No de improperios). Pero ese no es el tema.
En realidad esto no es un tema, ya que no puedo comentarlo con nadie en este estado. A menos que visite a un doctor, a aquel que no cuestionó mi egocentrismo infartado. No puedo continuar…

martes, julio 24, 2007

Deshacer todo, creer en Nada, vivir por todo, morir por Nada. Olvidar todo, vivir sin recuerdos, abandonar el afecto, creer pero en nadie.

miércoles, julio 18, 2007

Mar en los recuerdos...


"Palabras para acariciarte"

Besar tu cuello
Sentir tu olor
Tener tus besos
Perderme en tu boca
Qué gusto!!!
Sentirme al norte y al sur
al este y al oeste
decidido a entrar en mi
y yo ansiosa de poseerte
y verte luego gozoso
indefenso y rendido al placer de mi cuerpo
No hay más glorias!!!
(Joan)

"Inevitable poesía"

No pude evitar publicar esta belleza de poesía. Solo me queda disfrutarla).

HACER EL AMOR CON TACTO

Quiero hacer el amor con tacto:
Quiero que nos toquemos con la mirada
Quiero que nos toquemos con los destellos del corazón
Que nos toquemos con el deseo
Que tu deseo toque el mío
Que mi deseo toque el tuyo
Que nos toquemos con la piel
Que nos toquemos con el pensamiento
Que nuestras desinhibiciones toquen nuestras inhibiciones
Que mi ser toque todo el tuyo
Que tu ser toque todo el mío
Así quiero que hagamos el amor: con tacto…

(Leonardo Romero S.)

QUIÉREME ASI

Quiéreme con excitación,
Excítame con tu amor,
mírame con el deseo,
y deséame con la ternura,
tócame con ganas
y que las ganas te lleven a tocarme con ternura y deseo.
Que me exciten el deseo y la ternura,
tanto, que no sepa que me excita más.
Que me enternezca el deseo y la ternura,
tanto, que no sepa que me enternece más.
Que sean como dos siamesas la excitación y la ternura,
bello será que estén juntas,
como buena y bienvenidas ambas.
Que la una se sienta bien con la presencia de la otra,
juntas en el alma y el cuerpo,
juntas en el cuerpo y el espíritu.
Que el deseo y la excitación sientan que crecen
tanto como la ternura y el amor.
Que el amor y la ternura sientan que crecen
tanto como el deseo y la excitación.
Que la una no se queje de la falta de la otra
y que la otra no se queje de la falta de la una
o al menos de la ausencia…
Quiéreme así…!!!
Con ternura y deseo
Con amor y excitación
Así quiero quererte
Así quiero desearte

(Leonardo Romero)
* * *

Y si soy más
que una ilusión
me amarás?
y si mi azul
envejece?
y si anochece?
vendrás?
Y cesa la magia
la inventarás?
y si huye
el misterio
me lo dirás?
y si…cualquier cosa pasa
sonreirás?
y si… cualquier otra cosa sucede
me abrazarás?
Deja que
te cuente
cuanto te amo
y de que manera
te extraño
deja que cuente
uno por uno
los granos
de arena
que tengo
en mi mano.

Frente a ti
aquí
donde
puedas verme,
voy
a esconderme
de espaldas
al mundo
me encontraré
frente a ti?

(Ángela Botero)
* * *

miércoles, julio 11, 2007

De un fragmento, un espejo, y real


Estaba hablando acerca de los elementos que conformaban el baño y entre ellos el que más me gustaba era "El Espejo" . Me gusta, alivia mi angustia cuando no me veo en ningún lugar, en nadie. Creo que a estas alturas no me veo ni en los perros. Antes, talvez si.

Ese espejo rectangular, largo, es como una persona, pero espejo. A veces no se ve muy bien porque hay ciertos niños que salpican agua con sus manitos, se ve indecente.
Otra característica de este espejo son, o mas bien sus estados, que son un solo estado pero se confunden como varios. Siempre esta en el mismo lugar, siempre se revela la verdad en él.
Ese espejo me ve de verdad, ve lo que yo no veo. Talvez por eso nadie se mira al espejo como espectro de revelación de la falsedad, su mentira se revela en tanto se mira a través de el, mas bien por el.
No todos son capaces de mirarse y mirarse bien. No todos pueden mirarse a lo ojos. Por su mentira, por eso no puede mirar a otros a los ojos, porque mienten. Que triste existencia de esos ojos que nunca quieren ser vistos por su mirador. En el espejo pude saber, reconocer, talvez solucionar, todo el afecto que falta.
El muestra mis ojos, mi cuerpo, mis heridas, ridiculeces, alegría, todo lo que no puedo ver con mis ojos afuera, aunque al precio de que me los arranque.
(Talvez hubiera comenzado hablando del espejo que del baño, ya que el escrito original se refiere al baño).
Lo ojos que veo en el espejo son ojos de tristeza, de egocentrismo, de seducción, de maldad, frustración y una serie de conceptos mas. Aprendí, no, tuve que ver con mis ojos, ver mi mirada, ver mis fallas. Al verlas reparo esas fallas que aunque se reparen se quedan allí reparadas. No se puede pretender tanto como la perfección, aunque ya sea perfecto.
En mis ojos vistos por mi misma, veo mis ojos, otros ojos, varios ojos, que son mi ojos y otros ojos. Pero más que varios ojos, son miradas. ¡No se que pasaría si no tuviera ojos! Si aun los conservo y son capaces de ver mi mirada a través del espejo es por el cuidado que les entrego, ya que permiten que me mantenga aun aquí. Cuando ya no pueda ver mi mirada, solo unos ojos muertos, habré de perecer. Pero aun no ha sucedido, sino, no estaría escribiendo.
¡Aquí no hay ningún problema! Solo la cuestión que es el espejo en mi mirada por mis ojos.
Solo mis ojos, solo mi mirada pueden mirarme y calmarme. Por eso no deseo ni pretendo mirar demasiado a los ojos ajenos. Esas miradas me provocan náuseas en algunos casos, mareos, taquicardia, escalofríos, etc.
Otros ojos son mirables y parecen de maniquí. Esos no asustan. Esos ojos que están llenos de algo que apesta, esos me hacen mal.
Pero hay otros ojos que hacen que me divida y me de cuenta que no solo soy yo y mis ojos, sino que soy yo y mí espejo. Estos ojos funcionaron como espejo en mis ojos, una vez.
Allí encontré mi mirada, la única que veo en el espejo. Encontré mis ojos en algo humano que tiene ojos de verdad y no de vidrio, aluminio, nosé, espejo. Ojos con sangre, con luz, con vida, con muerte, todo allí en unos solos ojos, sus ojos.
Si solo entendiera lo que significa para mi su mirada, ya me habría suicidado. Pero, es eso, sus ojos son mis ojos, los ojos que tengo, que perdí cuando los vi, que por una fracción de segundo casi, explotan.
Sus ojos son mi ojos y aunque piense que no, ya se quien se los robo. ¿De donde sacaste esos ojos maldito? Creí que eran míos ¿Por qué los tienes tú y no te das cuenta?
¡Devuélvelos, es una orden!
Puedo decir eso, no son sus ojos, es lo que son sus ojos, lo que viven sus ojos, lo que los derrite. Ojos enganchados a algo como un nervio, algo frío o negro, o azul marino o talvez bondad. ¿Qué es? Nosé, es de mí. Ahí donde no vi es lo que perdí desde ese momento.
Nunca podré vivir tranquila, en paz, sabiendo que mi ojos, mi mirada, estan en un ajeno.
Descarado ladrón me mira como si yo fuera la descarada, como si yo fuera ladrona.
A pesar de todo, jamás pensé que mis ojos serian o llegarían a ser tan hermosos. No volverán a ser hermosos. Tengo que recuperarlos, ahora solo hay agujeros donde hubo ojos, ojos de vidrio, o talvez de madera u ojos de carne, de ojo.
Esa melancolía de mis ojos inunda mis ojos cuando miro las cosas. Se llevo mi brillo, lo que pudo sujetar mis ojos.
Ese no es el problema, si hay un problema ¿Cuál es? El problema es que encontré ojos mas bellos y profundos que los míos, ojos que completan los míos. Son ojos cielo, ojos mar, ojos ángeles y los míos, ojos tierra, ojos árboles, ojos demonio.
Es la envidia que me mata, es el enamoramiento de otros ojos que no son los míos y eso es detestable. Infidelidad a mi mirada, acuchille mis ojos. Saben que hay algo celestial, saben que no serán suficientes para contener a este cuerpo derrumbado sobre una cripta, o talvez sobre el banquillo de la plaza.
Por este motivo envió el siguiente mensaje a mis ojos: (Ojos unificados)
“Queridos ojos, por favor, si por un momento piensas en mi, recuerda que solo tú me haces vivir. Piensa que solo a ti puedo mirarte y mirarme. Vuelve, si me amas, vuelve con mis ojos, no te pierdas con otros ojos que no te reflejan y van a descomponer tú mirada con microbios.
Sabes que no hay otros ojos mas iguales que los míos y yo se que no hay ojos iguales que los tuyos. Lo reconozco, tú eres mis ojos, tú eres lo que verá el mundo por mi, tú mirarás afuera cuando me falte la mirada. Veras por mi y sabré que viste porque tú eres yo.
Ojos, si no es así, no vuelvan, pero no vuelvan nunca más, nunca más en su vida de ojos. Ya no voy a querer verlos, porque voy a llorar, a llorar mucho y me van a doler estos ojos sin identidad.
Por favor, eres de mí, sabes lo que me duele, si quieres quédate con ese que tiene tú dominio, pero no vuelvas a mírame nunca más. Te lo pido ¿Porqué? Porque tengo que sepultar en lo mas oscuro de mis pensamientos y de lo que soy unos ojos engendrados por nuestros ojos. Tú-mis ojos. Eran sus ojos, estabas tú, estaba yo, era él, sólo él con los ojos de sus padres en la mirada. Inquietante fusión de miradas.
Ya no quiero pensar más en él, porque las lágrimas duelen y queman. Ya no puedo ver bien. Y no quiero ver bien para verte, no quiero verte y si quiero hacerlo. No quiero verte porque no quiero ver los ojos de ese niño cayéndose al acantilado. No quiero que aparezca su sombra en mis sueños y en mis días despierta. Lo peor es que ya no esta en mis sueños, ni en mi pensamiento, esta en mis venas, en tus venas, en mi vientre y en el tuyo.
Mientras tanto seguiré mirándote en el espejo, sintiendo esta tristeza tan amarga, al ver en mis ojos en el espejo, los ojos de él, ese pequeño que no existirá jamás.

A Damián.

viernes, junio 15, 2007

¿Qué lugar quiero darme?

Responder a semejante pregunta podría tomarme un tiempo breve o tal vez toda una vida. Responder a cualquier pregunta puede llevar un momento de reflexión, pero en esta situación puedo reconocer que no se puede responder definitivamente o típicamente hablando.
Creo que es posible identificar dos tipos de lugares, uno de la cual todos tenemos acceso y es reproducible en los discursos de todos aquellos que han recibido algo de instrucción. Es decir, un lugar de neutralidad, de crítica constante para con el medio y lo que se puede llegar a adquirir en la enseñanza. Pero responder a esa pregunta de esta manera, no me posiciona mas que en la falsedad y el plagio. De por si es una posición ideal a alcanzar que de alguna u otra manera se encuentran en alguna parte de mi mente.
Lo que podría diferenciarme de responder con el discurso de otro que sin duda se encuentra instalado en alguna parte de mi, seria la manera en como he ido construyendo aquella respuesta, que puede parecer similar pero que se ha ido construyendo fragmentariamente con mi historia.
Como bien dije, es una respuesta, no precisamente la que podría decir es “legitima” y me pertenece ya que ha sido derivada de otros que la han mencionado y se encuentra en algún lugar (Cc).

La segunda posición se refiere exclusivamente a uno mismo, a lo que no se relaciona en ningún caso con lo que pretendía el anterior. Si bien puede estar ligado de alguna forma de manera parcial, lo que predomina es lo propio, o que se puede reconocer como propio.
El pensar acerca del lugar que quiero darme consigna necesariamente a otra pregunta ¿Quién soy? Una pregunta que presenta la misma inestabilidad que un lugar, ya que ¿Es posible decir quien sé es sin traer a la luz las palabras de los otros que nos señalaron que podríamos ser, llegar a ser o ser? Y de la misma forma ¿Es posible decir que lugar quiero tener sin traer a la luz las palabras de esos otros que señalaron el lugar que podrimos tener, llegar a tener o tener?
Supongo que no es una tarea fácil desprenderse de lo anteriormente mencionado, pero se intenta, de alguna u otra manera.

Pero preguntándome nuevamente ¿Acaso no es ésta una pregunta que uno mismo ya se ha hecho ya sea bajo control de la Cc o no? Ciertamente sí. Pero si no existiera otro que me señalara algo talvez no me cuestionaría sobre el lugar que quiero darme. Aun así, tanto rodeo en responderla no puede señalar más que la dificultad de saber que lugar quiero darme o el realmente saber y no querer decirlo.

Aun ante la honestidad que se pueda tener, no se puede responder definitivamente. Responder definitivamente seria como aceptar una teoría una ley como única y verdadera descartando los movimientos que acompañan al objeto de dicha teoría o ley, pienso que no se puede ser tajante ni arbitrario en este sentido.

De alguna manera en la infancia ya se sabía que se ocupaba un lugar aunque en ese momento no se haya pensado. Los padres y los demás nos ubican constantemente en lugares que puede que se quiera o que incomoden terriblemente.
En el ahora se que ahí un lugar, un lugar en el que no hay Nada, en donde no se es Nada, donde se puede comenzar a cuestionar los infinitos lugares que se han tenido en la historicidad de cada cual.
Luego de enfrentarme si lo puedo escribir así, con esa Nada, me cuestione los lugares que he tenido en estos años de mi vida y el lugar que siempre he tenido. Quiero estar en ese lugar de Nada, en donde todo se ve pero no se puede tocar, como un espectador, llegar a los límites de mí ser y en extremos deshacerme de todo cuanto me ha constituido, sabiendo que aquello no es posible. Ese es el lugar que tengo ahora, talvez mañana cambie radicalmente de opinión. Por eso quiero darme el lugar que me vaya dando con cada momento de mi experiencia, mi lugar, referido a mi existencia.

Y como mencione anteriormente la primera posición, neutral, crítica, constantemente se desliza por esa otra posición, ambas se preguntan porque ese lugar, porque preguntarse porque del porque de ese lugar y así mismo de mi ser.

Aun así puedo reconocer la impotencia que me provoca no poder dar una respuesta definitiva, pero todos somos un movimiento constante, determinados o no, nada dará respuesta de nosotros mismos y ante la complicación para contestar hablo de mi y del lugar que quiero tener aunque no me de cuenta del lugar que realmente quiero tener.

É Isso Aí " Una canción de amor, primavera y libros"

https://www.youtube.com/watch?v=3rn2N0ZbLEQ   ¡Así es! como creímos que iba a ser, la vida tan simple es buena casi siempre. ...